
El cuidado del medio ambiente aún aparece como una materia pendiente entre los...
Breve reseña
Las obras para la provisión del servicio comenzaron en 1981 y finalizaron cuatro años después. Toda la población goza de agua óptima para su consumo personal y en las cantidades necesarias.
Al 15 de septiembre de 1983, los usuarios adheridos sumaban 1.115 y superada la etapa de prueba, para 1985, el funcionamiento del servicio es normal, llegando a 1.211 las bocas existentes.
La red continuó creciendo y desde 1988 el agua potable que ingresa a la planta de almacenamiento proviene del acueducto “Bell Ville – Cruz Alta”, ampliándose la red domiciliaria que finalmente alcanza a toda la planta urbana de la localidad.
Entre 2004 y 2005 se recambiaron todas las instalaciones domiciliarias junto a su correspondiente medidor, utilizando materiales nuevos y modernos. Hacia fines de 2005 y principios de 2006 se contrataron los servicios de Greenlab a fin de controlar la provisión de agua potable, su red de distribución, sistema de cloacas, etc.
Durante 2006 también se procedió al recambio de instalaciones y la construcción de una nueva Cisterna de Agua Corriente.
Recientemente se finalizó el Proyecto Globalizador del servicio de agua corriente, que asegura la cobertura de la demanda del servicio para los próximos 30 años.
Avances en el último período
Se adquirieron en el ejercicio 561.350 m3 de agua a la Cooperativa de Trabajo Sudeste Ltda. y se facturaron 414.290 m3, siendo en consecuencia el porcentaje de agua no contabilizada del 26,20 % , y un incremento en las ventas del 2,40 % con respecto al año anterior. Las inversiones realizadas durante el ejercicio y por todo concepto ascendieron a la suma de $ 406.235.-
Considerando la importancia de la prestación de este servicio, son constantes los controles rutinarios del agua a los efectos de asegurar la calidad previo a su distribución, sumados a éstos los controles y análisis realizados por la empresa proveedora. No obstante ello se requiere la colaboración de todos los usuarios mediante la limpieza periódica de sus depósitos domiciliarios.
Durante el transcurso del ejercicio hemos finalizado con el recambio de todas las conexiones domiciliarias de la localidad, evitando todo esto filtraciones y pérdidas que en muchas ocasiones provocaban serios deterioros en veredas y viviendas. Se han realizado importantes ampliaciones de redes para abastecer nuevas viviendas, habiéndose invertido por todo concepto la suma de $ 406.235,67.
Es permanente nuestra preocupación por el uso racional del agua potable, por ello permanentemente y a través de distintos medios trabajamos en concientizar a la población en el cuidado del agua.
Actuar de manera inteligente y solidaria, consumiendo de modo responsable este recurso, es una buena alternativa para lograr el cambio, pues si nos desentendemos de este asunto que a todos nos atañe, nuestros hijos y las generaciones posteriores sufrirán las consecuencias. Según el informe sobre el Desarrollo de los recursos Hídricos, denominado “Agua para todos, agua para la vida”, elaborado por la Unesco, la escasez mundial de agua obedecerá al cambio climático y en menor escala a factores como el crecimiento de la población y contaminación ambiental.
Cuando se habla de derroche no se hace referencia solo al hecho de utilizar mayor cantidad de litros de los que razonablemente deben consumirse para una acción determinada (higienizarse, cocinar, regar, lavar, etc.) sino también al que se produce por defecto en las instalaciones domiciliarias. Las pérdidas pueden ser visibles o invisibles. Las primeras, son fáciles de detectar ya que se ven a simple vista: una canilla goteando o el agua que se derrama desde el depósito del inodoro son síntomas de que algo está fallando. Una canilla que gotea por el defecto del “cuerito” puede perder hasta 4 litros por hora, lo que equivale a 96 litros diarios, 2.880 litros por mes y 34.560 litros por año. La descarga de un inodoro consume 20 litros, pero si la válvula no cierra correctamente y deja correr el agua en forma constante, el derroche es de unos 150 litros diarios.
Por todo ello: si detecta una pérdida o fuga en canillas, caños u otras instalaciones de la casa, repárelas inmediatamente, realice revisiones periódicas de todas las instalaciones y cañerías, verifique que su tanque domiciliario de reserva de agua esté siempre tapado y en buenas condiciones de limpieza y desinfección. Se recomienda realizar las tareas de mantenimiento cada 6 meses.